En gran parte de Estados Unidos, los aires acondicionados descansan en invierno. Aquí, los mini-splits y unidades de pared funcionan casi todos los días, pasando aire caliente y húmedo por serpentines fríos durante horas. Es el ambiente perfecto para que se acumule polvo y crezca hongo dentro de la unidad.
Fíjese en las señales comunes: olor a humedad al encender, menos flujo de aire, puntos oscuros en las rejillas o el blower, agua goteando de la unidad interior o una factura de luz que sigue subiendo. Cualquiera de ellas suele indicar que ya le toca.
Lavar el filtro ayuda, pero no es una limpieza completa. Un buen servicio también limpia el serpentín y el blower, limpia la línea de drenaje que causa la mayoría de los goteos y enjuaga el condensador exterior para que libere el calor eficientemente.
Para la mayoría de los hogares, una limpieza completa cada seis meses mantiene las unidades más frescas y por más tiempo. Oficinas, alquileres y hogares con mascotas o alergias suelen necesitar un calendario trimestral.
